8 DE MARZO DÍA DEL CROMOSOMA X
A la mujer hay que amarla, no comprenderla. Eso es lo primero que hay que aprender.
Osho
No hables mal de las mujeres: la más humilde te digo que es digna de estimación porque, al fin y al cabo, de ellas nacimos.
Pedro Calderón de la Barca
No creo que sea un hombre el más indicado para hablar de mujeres, básicamente porque siempre existe la incompetencia frente a la comprensión de la naturaleza femenina, por física imposibilidad, sin embargo, quien podría negar que los hombres somos un producto ciento por ciento femenino, de su vientre nacimos, en su regazo nos criamos, su aliento vital es la fuerza que nos construyó y su fe nos acompaña en las buenas y en las malas; palabras fundamentales de la existencia están ligadas inexorablemente a nuestro destino: felicidad, placer, tristeza, despecho, sacrificio, dependencia, madurez o perseverancia, y muchas más, todas ellas poseen el sello característico de la mujer.
Lo anterior confirma que el papel de la mujer ha sido, es y será trascendental en el proceso evolutivo personal y humano, al contrario de cómo se pensaba en la antigüedad, cuando coloquialmente se afirmaba que “una mujer que sabía latín, no podía tener pareja ni podía tener buen fin, y eso le pasaba –según decían en la época- por andar de invasora, por andar pisando terrenos reservados por tradición a los machos”(1) Se creía que si la mujer se cultivaba demasiado acomplejaba al hombre y él ya no la vería con buenos ojos y luego no iba a querer casarse con ella, lo cual significaba ni más ni menos que la ruina para la fémina en cuestión(2). Ahora y pese a la discriminación existente ya la mujer tiene al menos un día de exaltación, cosa buena pero insuficiente, sus derechos siguen estando en el limbo y es ella la que aún permanece en eterna desventaja, tal vez debido al hecho de que siguen siendo los hombres los que controlan el poder y reparten injusticia en el mundo real.
Pienso entonces que una gran contribución en el día de la mujer debería ser el generar una reflexión en conjunto que grabara en tinta indeleble, en el corazón y el espíritu, que hombres y mujeres no somos antagónicos, que estamos hechos el uno para el otro, -seres complementarios-, que somos las dos mitades de esa gran naranja llamada género humano, que debemos trasegar juntos en la misma dirección, y eso significa en esencia revaluar conceptos y construir una cultura de la comprensión y de la aceptación mutua. Que el día de la mujer no se limite a ser un día de feria para el comercio, que el discurso y la flor no sean exclusivos para esa fecha, que la unión, la comunicación y la armonía entre hombres y mujeres duren 365 días y 6 horas, y por los siglos de los siglos amén.
(1) (2) Dr. Joaquín González. Psicólogo argentino. Blog Sur
PD- Dice el Talmud:
Si, la mujer salió de la costilla del hombre. No de los pies para ser pisoteada. Ni de la cabeza para ser superior,... sino de su costado., para ser igual... Debajo del brazo para ser protegida. Y al lado del Corazón para ser Amada
Que así sea¡¡¡
Noremberg
Y que ningún hombre se atreva a hacerte esto…






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